Los cálculos renales son pequeñas piedras que se forman en los riñones. Las piedras pueden ser demasiado pequeñas para visualizarlas o pueden tener más de una pulgada (2,5 cm) de tamaño.

En ocasiones, las piedras permanecen en los riñones y no causan ningún problema. En otros casos, los cálculos renales salen de los riñones y viajan por las vías urinarias.

Si una piedra abandona el riñón, se quedará atrapada en alguna parte de las vías urinarias o se eliminará cuando se orine.

Cuando las piedras viajan por las vías urinarias, pueden causar dolor y hemorragia. Si se atascan, también pueden causar una infección y obstruir el flujo de orina. Si el flujo de orina se obstruye durante mucho tiempo, el riñón puede hincharse lo suficiente como para sufrir daño.

¿Qué causan los cálculos renales?

Existen muchos tipos distintos de piedras con muchas causas diferentes, las cuales son las siguientes:

  • Exceso de calcio (un mineral) u otras sustancias en la orina.
  • Problemas médicos, incluidos ciertos cánceres.
  • Pueden ocasionarse por herencia, si se tiene familiares que han tenido cálculos renales (piedras en los riñones).
  • Provocados por determinados alimentos.

Síntomas:

  • Sensación de malestar estomacal y vómito.
  • Orina rojiza o sanguinolenta.
  • Necesidad de orinar más a menudo.
  • Ardor o dolor al orinar.

Artículo creado con información de merckmanuals.com.